Cinco cualidades que debe tener todo agente inmobiliario

No todo el mundo sirve para ser agente inmobiliario. Puede sonar a tópico, pero no lo es: la compraventa de inmuebles y propiedades es un proceso complicado e importante para todos los que participan en él. Se invierte mucho dinero y tanto comprador como vendedor esperan conseguir el máximo rendimiento a cambio. Por eso los profesionales del sector tienen que estar al más alto nivel.

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Api, la Asociación de Agentes Inmobiliarios de Cataluña, realizaba a finales de 2013 una encuesta entre sus miembros más destacados y elaboraba una lista con el retrato robot de un buen agente inmobiliario. Entre las cualidades elegidas están algunas importantes, que nosotros queremos completar con nuestra propia selección:

* Saber escuchar: un buen agente inmobiliario no sólo escucha las necesidades que le explican sus clientes, sino que es capaz de "escuchar" lo que éstos no saben transmitirle para ir más allá con el fin de encontrarles la vivienda perfecta. No se puede ser conformista: las posibilidades de éxito aumentan si de verdad se encuentra el lugar perfecto para cada cliente y, para eso, hay que saber qué se debe buscar.

* Seriedad y responsabilidad: como decíamos anteriormente, estamos hablando de transacciones importantes en la vida de los clientes (tanto a nivel económico como a nivel personal). El agente inmobiliario tiene que ser capaz de transmitir seriedad y profesionalidad. Los clientes deben sentir confianza absoluta en él.

* Transparencia: si tuvieras que comprar una casa y el vendedor está intentando ocultar constantemente sus defectos, ¿te fiarías de él? La respuesta sería posiblemente no. Un buen agente inmobiliario tiene que ser completamente sincero con sus clientes. Si el cliente siente que le están intentando engañar en alguna ocasión, lo más probable es que, con razón, no se fíe más.

* Preparación: ¿qué colegios hay por la zona de un determinado inmueble? ¿Qué otros servicios? ¿Dónde queda el centro comercial más cercano? Un buen agente inmobiliario tiene que ser capaz de responder a las dudas más frecuentes de los clientes cuando éstos visitan una vivienda en la que están interesados. Responder "no lo sé" da muy mala sensación y, de cara al cliente, queda mucho mejor haber hecho los deberes antes.

* Disposición a aprender: el mercado inmobiliario es muy dinámico, como también lo son los recursos tecnológicos que se pueden utilizar para dar más visibilidad a la compraventa de viviendas o en el día a día de una inmobiliaria. Hasta hace algunos años, las páginas web estaban fuera de la ecuación. En la actualidad son un escaparate imprescindible más. Lo mismo ocurre ahora con las redes sociales: pueden ayudarte a atraer nuevos clientes. Hay que estar pendiente de las nuevas tendencias y tener capacidad de adaptarse a ellas.

En el artículo de Api, que citábamos anteriormente, llegaron a pedir a diversos profesionales del sector que definieran qué es, para ellos, el agente inmobiliario perfecto. De entre todas las respuestas (muy interesantes, por cierto) nos quedamos con tres que reflejan a la perfección los puntos que acabamos de comentar:

* El agente inmobiliario perfecto… no quiere vender, sino asesorar al cliente (Jordi Rodríguez, Via Julia, Barcelona)
* El agente inmobiliario perfecto… conoce las viviendas como los mismísimos dueños, por lo menos (Luis Iglesias, Look & Find, Torrevieja)
* El agente inmobiliario perfecto… supera las expectativas del cliente (Rosiris Muñoz, Inmobiliaria RM, San Fernando de Henares)